La industria de la moda cierra el 2025 bajo una transformación tecnológica sin precedentes. Este 29 de diciembre, analistas del sector destacan cómo la Inteligencia Artificial (IA) ha pasado de ser una herramienta experimental a convertirse en el eje central del diseño en las grandes casas de lujo. Desde la optimización de patrones hasta la creación de tejidos inteligentes, la IA está dictando el ritmo de las colecciones que veremos en el primer trimestre de 2026.
Grandes firmas de alta costura están utilizando algoritmos para predecir tendencias con una precisión del 95%, reduciendo así el excedente de producción y apostando por una sostenibilidad real. Esta integración digital no solo afecta la manufactura, sino también la experiencia de usuario, con probadores virtuales hiperrealistas que permiten a los clientes de lujo personalizar sus prendas antes de que estas pasen por el taller.
A pesar del avance tecnológico, los directores creativos insisten en que el «toque humano» sigue siendo el alma de la moda. La IA se presenta como un copiloto que libera a los diseñadores de tareas técnicas, permitiéndoles enfocarse en la narrativa y la artesanía emocional. Los desfiles del próximo año prometen ser híbridos, donde la realidad aumentada y las piezas físicas convivirán en una sola pasarela.
El impacto económico de esta transición es evidente: las marcas que han adoptado procesos digitales reportan una mayor agilidad frente a los cambios del mercado. La moda de 2026 no solo se vestirá, se experimentará a través de un ecosistema donde la tradición textil y el código binario se entrelazan definitivamente.
Fuente: Vogue








