El Secreto de los Arbustos de Bad Bunny: ¿Cuánto Cobraron los Bailarines del Super Bowl?

El show de medio tiempo del Super Bowl siempre nos regala momentos icónicos que perduran en la memoria colectiva (y en los memes de internet). Este año, la vibrante presentación de Bad Bunny contó con un elemento visual que rápidamente se volvió viral: un ejército de bailarines camuflados como gigantescos arbustos humanos que cobraron vida al ritmo de los éxitos del «Conejo Malo».

Pero más allá del impacto visual, la pregunta que invadió las redes sociales este mes de febrero fue mucho más pragmática: ¿cuánto cobraron realmente estos artistas por encarnar a la flora danzante ante más de 100 millones de espectadores en todo el mundo?

Para entender las cifras, es necesario desmitificar cómo funciona el pago en el Super Bowl. Históricamente, la NFL no paga a los artistas principales (como Bad Bunny) por su actuación, argumentando que la exposición global compensa el caché. Sin embargo, tras años de presión sindical y la intervención de SAG-AFTRA, los bailarines profesionales que acompañan a las estrellas ahora cuentan con tarifas base reguladas.

Fuentes del sindicato de actores y artistas de radio y televisión han filtrado los datos salariales de esta edición. Se estima que cada «arbusto humano» cobró una tarifa base aproximada de 1.750 dólares por la presentación en vivo. A esto se le suman los honorarios por los intensos días de ensayo previos al gran domingo.

Considerando que los ensayos para el Super Bowl requieren semanas de preparación exhaustiva (a menudo con jornadas de más de 8 horas diarias), los bailarines recibieron alrededor de 600 dólares adicionales por cada día de práctica. En total, el cheque final para cada participante promedió entre los 5.000 y 7.000 dólares, dependiendo de su nivel de participación y jerarquía en la coreografía.

La logística detrás de estos trajes también justifica el pago. Bailar dentro de una estructura botánica sintética, bajo las luces del estadio y coordinando movimientos precisos con visibilidad limitada, requirió un esfuerzo físico extenuante. El coreógrafo de Bad Bunny buscó crear una estética surrealista y caribeña que los bailarines ejecutaron a la perfección.

A pesar de que el monto puede parecer modesto considerando los miles de millones que mueve la NFL, para los bailarines profesionales, figurar en el currículum como parte del Halftime Show es un trampolín profesional invaluable. La viralidad de los «arbustos de Bad Bunny» en TikTok e Instagram ya ha conseguido que varios de ellos sean contactados para futuras giras internacionales.

Al final, detrás del meme y el espectáculo, hay un grupo de profesionales que sudaron la gota gorda dentro de trajes verdes, recordando al mundo que el entretenimiento de primer nivel requiere talento colectivo y remuneración justa.

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