Tras una semana de intensas precipitaciones que mantuvieron en vilo a gran parte del continente, el temporal Kristin ha comenzado a perder fuerza este jueves 29 de enero. Las autoridades meteorológicas confirman que el centro de la borrasca se desplaza hacia el norte, permitiendo que los equipos de emergencia inicien las labores críticas de evaluación de daños y reconstrucción en las zonas más afectadas. El balance inicial reporta niveles de inundación que no se habían registrado en las últimas cinco décadas.
Las regiones costeras han sido las más castigadas por Kristin, con desbordamientos de ríos que han obligado a la evacuación de miles de personas. Las infraestructuras de transporte, incluidos puentes y vías férreas principales, han sufrido daños estructurales que tardarán meses en ser reparados. A pesar de la magnitud del evento, los sistemas de alerta temprana y la rápida respuesta de los cuerpos de protección civil evitaron una tragedia humana de mayores proporciones, demostrando la importancia de los protocolos de resiliencia climática.
El gobierno ha anunciado un fondo de emergencia para los damnificados, priorizando la restauración de los servicios básicos como agua potable y electricidad. En muchas ciudades, el suministro eléctrico sigue interrumpido debido a la caída de torres de alta tensión, y las cuadrillas trabajan a contrarreloj aprovechando la tregua climática. La prioridad ahora es evitar brotes de enfermedades relacionadas con el agua estancada y garantizar que los refugios temporales tengan las provisiones necesarias.
Científicos y expertos en clima señalan que Kristin es un recordatorio contundente de la nueva realidad climática que enfrenta el planeta en 2026. La intensidad y la frecuencia de estos temporales están obligando a las ciudades a replantear su planificación urbana. «No podemos seguir construyendo bajo los parámetros del siglo pasado; Kristin nos ha mostrado dónde somos vulnerables y debemos actuar con urgencia», declaró un portavoz de la agencia ambiental durante una rueda de prensa.
El sector agrícola también reporta pérdidas millonarias, con miles de hectáreas de cultivos de invierno bajo el agua. Esto ha generado preocupación por un posible aumento en los precios de los alimentos en las próximas semanas. Las asociaciones de agricultores piden medidas de apoyo directo y seguros climáticos más robustos para enfrentar la incertidumbre que dejan fenómenos meteorológicos extremos de esta magnitud.
A medida que el cielo se despeja, la solidaridad ciudadana se hace presente. Miles de voluntarios se han organizado para limpiar calles y ayudar a quienes han perdido sus hogares. Kristin se retira, pero deja tras de sí una lección de humildad y la necesidad imperiosa de fortalecer la cooperación internacional para mitigar los efectos del cambio climático. La reconstrucción será larga, pero la voluntad de recuperación es evidente en cada comunidad afectada.
fuente: https://www.bbc.com/news/world-europe-weather-kristin-update-2026








