El cine romántico y oscuro ha vuelto a demostrar su poderío en la taquilla global. La nueva adaptación de Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights), dirigida por la visionaria Emerald Fennell, ha logrado lo que parecía imposible para un drama de época en pleno 2026: recuperar su presupuesto de producción en tan solo su fin de semana de estreno. Con un coste estimado de 80 millones de dólares, la cinta ha superado esta barrera en sus primeros tres días, consolidándose instantáneamente como el estreno más exitoso del año hasta la fecha.
La película, protagonizada por Margot Robbie como Catherine Earnshaw y Jacob Elordi como un Heathcliff tan magnético como tóxico, ha sabido capitalizar la nostalgia literaria con una estética moderna y provocadora. Fennell, conocida por su estilo visual distintivo en Saltburn y Promising Young Woman, ha inyectado a la novela de Emily Brontë una dosis de adrenalina visual y tensión psicológica que ha resonado fuertemente con la audiencia de la Generación Z y los Millennials. No estamos ante una adaptación polvorienta; es una reinterpretación visceral del amor destructivo.
Los analistas de la industria señalan que el éxito no solo radica en el elenco estelar. La estrategia de marketing, enfocada en plataformas como TikTok y Threads, vendió la película no como un drama de época, sino como un thriller psicológico de obsesión. Las cifras son contundentes: con una apertura doméstica de 45 millones y otros 40 millones en mercados internacionales, la película ya es rentable antes de cumplir su primera semana en cartelera, un hito que estudios rivales observan con envidia.
Este triunfo llega en un momento crucial para Warner Bros., que apostó fuerte por una visión de autor para una historia clásica. La crítica ha estado dividida, algunos puristas lamentan las libertades creativas tomadas con el texto original, mientras que otros alaban la audacia de modernizar el lenguaje cinematográfico de los páramos de Yorkshire. Sin embargo, la taquilla ha hablado: el público estaba hambriento de un romance épico con consecuencias fatales.
El diseño de producción y el vestuario también han jugado un papel fundamental. Las redes sociales se han inundado de recreaciones de los vestidos góticos de Catherine, creando una tendencia de «moda de páramo» que ya empieza a verse en las tiendas de fast fashion. Este fenómeno cultural transmedia ha impulsado la venta de entradas, convirtiendo la experiencia de ir al cine en un evento social imprescindible para no quedarse fuera de la conversación digital.
A nivel técnico, la banda sonora, que mezcla composiciones orquestales clásicas con versiones distorsionadas de éxitos pop modernos, ha sido otro punto de enganche. La atmósfera sonora sumerge al espectador en la psique torturada de Heathcliff, haciendo que la experiencia en salas IMAX y Dolby Cinema sea particularmente inmersiva, lo que justifica el precio premium de las entradas y eleva la recaudación final.
El éxito de Cumbres Borrascosas envía un mensaje claro a Hollywood: las historias clásicas siguen vivas si se cuentan con una voz fresca y arriesgada. No se trata de repetir fórmulas, sino de entender qué aspectos de la condición humana, como el deseo y la venganza, son atemporales. Con este inicio fulgurante, se espera que la película tenga un largo recorrido en cines, apuntando ya a posibles nominaciones para la próxima temporada de premios.
En conclusión, este 16 de febrero de 2026 marca el resurgir del drama gótico masivo. Emerald Fennell ha demostrado que se puede hacer cine de autor con presupuesto de blockbuster y salir victorioso. Mientras la industria busca desesperadamente la próxima gran franquicia de superhéroes, el público ha decidido mirar hacia atrás, hacia los clásicos, encontrando en la tormentosa relación de Cathy y Heathcliff el drama más real y rentable del año.








